por Monse López
El camino hacia el crecimiento personal, académico, profesional o emprendedor está lleno de retos y oportunidades. La clave para superar obstáculos y aprovechar esas oportunidades radica en desarrollar una mentalidad de iniciativa personal.
¿Qué es la Iniciativa Personal?
El modelo Iniciativa Personal para el Emprendimiento (IP) fue desarrollada en 2008 por el Prof. Michael Frese y su equipo en la Universidad de Leuphana en Lûneburg, Alemania, es un enfoque psicológico que promueve tres principios clave para lograr el crecimiento en cualquier contexto: ser proactivo, pensar en el futuro y superar barreras. Estos principios ayudan a desarrollar una mentalidad resiliente y positiva que puede transformar la forma en que enfrentamos los retos diarios.
Fotografía: National University of Singapore. (2018, May 22).

Aunque la metodología fue desarrollada inicialmente con un enfoque específico en emprendedores, también puede beneficiar a personas en diversas áreas como empleados, estudiantes, líderes sociales e incluso en el ámbito personal, ya que sus principios son aplicables a cualquier persona ayudando a desarrollar una mentalidad resiliente y positiva que puede transformar la forma en que enfrentamos los retos diarios.
Los tres principios clave de la Iniciativa Personal (IP)

Ser proactivo: las personas que muestran IP no esperan a que las cosas sucedan. En lugar de reaccionar ante las circunstancias, toman la delantera, buscan nuevas oportunidades y actúan con creatividad para cambiar las cosas.

Pensar en el futuro: involucra la capacidad de anticipar los desafíos y oportunidades antes de que se presenten. Las personas con IP son capaces de planificar, adaptarse a cambios y prever las necesidades futuras en sus entornos.

Superar desafíos: los obstáculos no se ven como un fin, sino como una oportunidad para aprender y crecer. Las personas con IP son persistentes y se enfrentan a los contratiempos con una actitud de aprendizaje, lo que les permite desarrollarse continuamente a lo largo del tiempo.
El entrenamiento en Iniciativa Personal

El entrenamiento en IP se ha utilizado principalmente para apoyar a emprendedores, pero su aplicabilidad va mucho más allá. Este entrenamiento, basado en evidencia científica, está diseñado para cambiar la mentalidad de los participantes, ayudándoles a identificar nuevas oportunidades, actuar rápidamente y desarrollar soluciones innovadoras, sin importar su campo de acción.
El Entrenamiento IP se imparte mediante una metodología interactiva que promueve el aprendizaje práctico, permitiendo a los participantes aplicar lo aprendido en su propio contexto.
El entrenamiento en IP ha sido implementado en varios proyectos internacionales, incluyendo países en desarrollo de África, América Latina y el Caribe, con el fin de fomentar el emprendimiento y la creación de empleo.
El impacto de la Iniciativa Personal en diversos ámbitos
El impacto de IP no se limita al ámbito empresarial. Esta metodología tiene efectos positivos en una variedad de contextos:

Desarrollo personal: al aplicar los principios de la IP, las personas pueden mejorar su capacidad para gestionar el estrés, tomar decisiones proactivas y mantener una actitud positiva ante las dificultades.

Entornos educativos: los estudiantes que desarrollan una mentalidad proactiva pueden anticipar dificultades académicas, adaptarse a cambios y buscar oportunidades para mejorar su rendimiento.

Entornos laborales: en el ámbito profesional, los empleados con IP son más capaces de identificar oportunidades de mejora, tomar la iniciativa en proyectos y superar los desafíos de manera efectiva.

Liderazgo y trabajo en equipo: los líderes que aplican los principios de IP fomentan un ambiente de trabajo más colaborativo, creativo y enfocado en soluciones, lo cual beneficia tanto a sus equipos como a las organizaciones en general.